domingo 11 de diciembre de 2011

Ni el arrepentimiento ni la envidia son emociones malogradas o inútiles




Aldo Rustichini:Sí. Lo mismo pasa con las emociones. He dedicado cierto tiempo a estudiar el arrepentimiento y la envidia. Ahora entendemos ambas emociones un poco más. Si pensamos en el arrepentimiento, podríamos decir: «¿de qué sirve arrepentirse? Tomaste una decisión, las cosas salieron como salieron, ¿de qué sirve mirar atrás y pensar: "¡vaya! Podría haber decidido otra cosa!"». ¿Por qué hacerlo?
Parece irracional, ya sabes lo que dicen: a lo hecho, pecho. En cambio, hemos visto que se trata de una emoción muy racional, puesto que nos enseña a hacerlo mejor la próxima vez.
¿qué habría pasado si hubiera tomado una decisión distinta?
El arrepentimiento es una emoción muy importante, que consiste en pensar en alternativas hipotéticas, algo así como: «¿qué habría pasado si hubiera tomado una decisión distinta?».
Y es importante porque, la próxima vez que te enfrentes a una decisión parecida, recordarás el arrepentimiento que sentiste y tendrás más cuidado a la hora de decidir.
Así pues, el arrepentimiento es muy importante, porque, aunque parezca que simplemente mire hacia atrás, no es inútil, sino que nos enseña a tener más cuidado con nuestras decisiones la próxima vez.
ni el arrepentimiento ni la envidia son emociones malogradas o inútiles, y definitivamente no son irracionales: nos enseñan a elegir mejor
Y lo mismo ocurre con la envidia. La envidia es más o menos como el arrepentimiento, ¿sabes? Se parece… La envidia también es importante, porque nos enseña que las otras decisiones que podríamos haber tomado quizá sean mejores, y la próxima vez que tengamos que decidir…
Eduard Punset:…lo haremos mejor.
Aldo Rustichini:…tendremos más cuidado. Por tanto, ni el arrepentimiento ni la envidia son emociones malogradas o inútiles, y definitivamente no son irracionales: nos enseñan a elegir mejor. 
La envidia puede volverse una emoción negativa, que simplemente te haga sentir mal porque no te han salido las cosas tan bien como al resto. Me parece importante tenerlo en cuenta en la educación, porque creo que debemos educar a los niños para que sean competitivos, pero de un modo positivo.
el éxito de los demás nos puede motivar a mejorar, pero no hay que dejarse llevar por la envidia, sino tener la dosis justa de competitividad
Hay que mirar lo que hacen los demás, porque siempre podemos aprender algo del resto, y el éxito de los demás nos puede motivar a mejorar, pero no hay que dejarse llevar por la envidia, sino tener la dosis justa de competitividad.
Eduard Punset:Por cierto, creo recordar (y puedo estar equivocado, que me corrijan los telespectadores) que Miguel de Unamuno dedicó algún tiempo a analizar la diferencia entre el arrepentimiento y la envidia.
Lo fantástico de lo que dices es que, si esto es cierto sobre el arrepentimiento y la envidia, resulta que nos ayuda, aunque siempre nos hayan enseñado a evitar sentirnos envidiosos o arrepentidos.